Tipos de apalancamiento: ¿Cómo utilizarlos a nuestro favor?

Uno de los conceptos que más maravillado me dejó fue el apalancamiento.

Claro, cuando lo conocí.

Hoy forma parte, como un tatuaje, de todo lo que hago.

Siempre pienso en el apalancamiento.

Como un mantra.

¿Cómo puedo apalancar esto, como puedo apalancar aquello?

En las inversiones, en los emprendimientos, y hasta en la gestión de nuestra vida necesitamos el apalancamiento.

Aunque creas que no lo necesitas.

Por eso, dedicaré este post a uno de los incomprendidos.

Al apalancamiento.

Como es normal en estos casos, comenzaré con una definición básica, un par de ejemplos, una que otra historia de mi exitosa vida (risas, muchas risas), y finalmente hablaremos de muchos tipos de apalancamiento.

Porque no existe uno sólo, como nos quieren hacer ver.

De allí que hable del apalancamiento como uno de los incomprendidos.

Así que nada, vamos al meollo.

¿Qué es el apalancamiento y por qué no utilizarlo te está matando?

Vaya! Qué título más rimbombante!

El origen de la palabra apalancamiento es de lo más sencillo del mundo.

Habla del proceso de utilizar palancas.

Cuando utilizas palancas estás “apalancando”.

Por tanto, ese proceso no tiene otro nombre que “apalancamiento”.

¡Qué maravilla!

Sin embargo, el enfoque del término es muy profundo y extenso.

Y tiene también que ver con las palancas.

Así que vamos con una historia.

En un principio, las antiguas civilizaciones utilizaron las palancas como un instrumento que les permitía potenciar las virtudes propias.

Si con las manos podían cargar 50 kilogramos, utilizando una palanca podían cargar 100 o más.

Es decir, “apalancaban” su poder de carga por 2:1 como mínimo.

Si te das cuenta, las carretillas son uno de los instrumentos que usan el apalancamiento.

Y es uno de los más antiguos que todavía se mantiene, casi, intacto.

Bueno, el apalancamiento es eso.

Aumentar el poder de…

¿Pero por qué he dejado puntos suspensivos?

¿Acaso escondo algo?

No. No escondo nada.

Lo que sucede es que el apalancamiento aumentará el poder, las capacidades y el alcance de todo aquello que tú quieras.

De todo aquello donde se le aplique.

Por eso sufro cuando dicen que el apalancamiento es sólo dinero.

Porque no es así.

Lógicamente el apalancamiento financiero es el más común de todos.

Si no sabes qué es, te hago un resumen.

Pero resumen resumido.

Tienes 1000 euros.

Los vas a invertir.

Pero necesitas un riesgo asumible.

Digamos, con ganar 20% te va bien.

Pero 200 euros de ganancias es muy poco.

Necesitas 500 euros como mínimo.

Tendrías que aumentar el riesgo (50% de ganancias)

O bien, puedes apalancarte.

¿Cómo?

Mantienes el riesgo (20% de interés en la inversión).

Pero lo calculas con esos 500 euros que quieres.

500 es igual al 20% de = 2500 euros.

Tienes sólo 1000 euros.

Te faltan 1500.

¿Qué haces?

Te apalancas.

Utilizando el dinero de los demás.

Puede ser un crédito.

Un préstamo de un tercero.

Pero utilizas el dinero de los demás.

Al fin del plazo, obtienes tus 500 euros.

Pagas tus deudas, y conservas tus mil euros.

Si todo sale bien, habrás ganado 500 euros con sólo 1000 euros propios.

Una jodida maravilla ¿verdad?

Y lo es. Y lo es.

Pero en ese ejemplo me dejé adrede un problema.

Dije:

Si todo sale bien, habrás ganado 500 euros con sólo 1000 euros propios.

Pero no dije:

Si todo sale mal, no habrás perdido 1000 euros propios, sino 2500 euros.

El riesgo aumenta porque estás utilizando más palancas.

Palancas que no te son propias.

En esencia, eso es el apalancamiento.

¿Otro ejemplo?

Voy.

Un niño necesita ver por la ventana.

Pero es muy chico.

No alcanza.

Entonces busca una silla.

La coloca junto a la ventana.

Se sube a ella.

Pudo ver por la ventana.

Utilizó apalancamiento.

El riesgo es si se cae y sus padres lo descubren.

Ahora que sabemos de qué va esto del apalancamiento, vamos a hablar de los tipos de apalancamiento que existen.

¿Ya te dije que me molesta que sólo lo asuman como apalancamiento financiero?

¿Cuáles son los tipos más conocidos de apalancamiento que existen?

Entendiendo al apalancamiento como un proceso (no literal) de utilización de palancas para maximizar la obtención de resultados, podríamos fácilmente encontrar cientos de variantes de este complejo mecanismo.

Sí, como el del niño, la silla y la ventana.

Pero basados en la productividad, en los trabajos y en el emprendimiento, el apalancamiento puede dividirse en tipos como los siguientes.

Apalancamiento de formación

En la era del conocimiento, las personas que manejen mayor volumen y calidad de éste tienen un instrumento de apalancamiento muy poderoso.

La formación, que no tiene por qué ser universitaria, es una forma de apalancamiento en sí misma, porque potencia el recurso humano propio. Sí, a nosotros.

En este caso, el apalancamiento puede basarse en ganar más dinero o en perder menos dinero.

Ganas más dinero cuando conoces más sobre tu sector y sabes diferenciarte como profesional o emprendedor, de modo que tu trabajo recibe un salario mucho más alto o las ganancias de tu emprendimiento se maximizan porque “has dado en el clavo”.

Sin formación, eso no es posible.

Pierdes menos dinero cuando conoces, por ejemplo, la legislación tributaria vigente en tu país de residencia. Desconocer cómo funcionan los impuestos te obliga siempre a pagar de más. Pudiendo pagar menos.

Pierdes menos dinero cuando conoces el mercado en el que estás entrando, conoces tu competencia, y conoces la teoría y la vida de los que ya pasaron por este camino.

Sin formación, de nuevo, eso no es posible.

Ejemplo de apalancamiento de formación

El apalancamiento de formación es una de las formas de apalancamiento más complicadas de explicar, pero más sencillas de reconocer en base a sus resultados y métodos.

Para ello, podemos bien basarnos en el ejemplo anterior del niño, la silla y la ventana.

El niño no podía ver por la ventana, así que utilizó la silla como un apalancamiento para lograr su objetivo. De no haberlo hecho, no podría ver por la ventana de ninguna manera.

Del mismo modo ocurre con el apalancamiento de formación.

Imaginemos que somos el niño. Y que esa ventana significa encontrar trabajo en el mercado chino.

Sin embargo, existe una gran barrera que nos impide llegar a esa ventana. Nos falta crecer para poder llegar a ella. Nos falta algo para poder llegar al mercado chino y expandir nuestros servicios como queremos.

Por ejemplo, nos falta aprender mandarín.

Por eso, el mandarín representa la silla en nuestra historia.

Al aprender y dominar el idioma que se habla en la mayor parte del territorio chino, “podremos alcanzar la ventana”, es decir, el objetivo que nos hemos propuesto.

Como decía, el apalancamiento de formación es complicado de entender, pero muy fácil de reconocer.

Cuando vemos a una persona que ha llegado y ha cumplido un objetivo que le parecía complicado, siempre debemos preguntar cómo se preparó para ello. Es posible que haya utilizado apalancamiento de foramción.

Apalancamiento bursátil

Es el apalancamiento utilizado en los mercados financieros.

Un apalancamiento que me dejó maravillado.

Sobre todo porque incursioné en el mundo del Forex.

¿Has visto en los corredores de Forex que te ofrecen apalancamiento para que te registres?

Es casi que una competencia entre ellos.

Que si 200:1, 500:1 e incluso 1000:1 en casos.

¿Qué significa eso?

Que si depositamos 5.000 euros para invertir:

  • En el caso de 200:1 invertiremos con 1.000.000.
  • En el caso de 500:1 invertiremos con 2.500.000.
  • Y en el caso de 1000:1 invertiremos con 5.000.000.

Es decir, que si ganamos un 10% con nuestra inversión, no serían 500 euros, sino que se tomaría también la cantidad del dinero del apalancamiento.

Serían 100.000 euros, 250.000 y hasta 500.000 euros.

La magia del apalancamiento.

Este apalancamiento bursátil funciona como un crédito que el corredor te hace por registrarte con ellos.

Y como todo crédito, representa también un riesgo que debes considerar.

Porque llegamos al mismo punto de siempre:

Si ganas, es una maravilla porque invirtiendo 5.000 euros puedes ganar hasta 500.000 euros en un mes.

Si pierdes con tu inversión, no perderías 5.000 euros, sino que puedes perder 5.000.000 y la situación se puede complicar más de lo que ya estaba.

Por eso el apalancamiento bursátil es uno de los más riesgosos que existen.

Ejemplo de apalancamiento bursátil

Más que un ejemplo, quisiera hablar un poco más sobre lo que está en juego al hablar del apalancamiento bursátil.

Para no aburrirte con la explicación ni aburrirme explicando, quisiera resumir.

En el apalancamiento bursátil convergen el tiempo, el dinero y el interés.

Lo que queremos es mantener el interés, pero teniendo más dinero y en el menor tiempo posible.

¿Cuánto tiempo e interés nos tomará ganar 500.000 euros con un capital inicial bajo?

Mucho tiempo, desde luego.

El apalancamiento bursátil resuelve este problema, desde la propia plataforma de los corredores o brókers.

Sin embargo, también se hace manifiesta su participación en un sector para muchos desconocido, pero para otros muy conocido: las apuestas deportivas.

En las apuestas existe algo que se llama Combinadas.

Es algo así como el interés compuesto (que también podría considerarse una forma de apalancamiento).

Este tipo de mercados te permiten invertir en varias cosas a la vez, sin tener que dar más dinero.

Por ejemplo: invertiré a la subida del dólar, del yen, del yuan y del petróleo, todo a la vez, y con 10 euros.

Para obtener ganancias necesito que la mayoría de los mercados suban. O todos ellos.

De lo contrario perderé dinero.

La diferencia entre un sistema y otro es que en el segundo caso no es necesario endeudarse con el bróker, sino que todo correrá a la suerte de que tus ganancias anteriores apalanquen a las inversiones futuras, de modo que se está haciendo, igual, un apalancamiento bursátil.

Apalancamiento financiero

El apalancamiento financiero se resume como “utilizar el dinero de otras personas”.

Así, sin más.

Sin embargo, podemos entender a “personas” como un ente también.

El apalancamiento financiero es el más común de todos.

Porque si queremos maximizar ganancias, creemos que sólo necesitamos invertir más dinero.

Aunque a veces no es así.

En el apalancamiento financiero, para separarlo del bursátil, tienen cabida instrumentos de crédito como:

  • Créditos bancarios.
  • Préstamos hipotecarios.
  • Préstamos personales (de terceros).

Incluso el dinero que te prestan tus familiares puede ser tomado como apalancamiento financiero. Porque lo vas a devolver.

Es un tipo de apalancamiento ideal para negocios en expansión, que necesitan de dinero rápido para potenciar sus opciones de éxito.

El riesgo dependerá de la tasa de interés y de los plazos para pagar esa inyección de dinero.

Ejemplo de apalancamiento financiero

Si bien podemos decir que existe un riesgo, porque siempre que hablamos de apalancamiento existen riesgos, el apalancamiento financiero es un entorno controlado.

Decidimos el máximo que podemos solicitar en préstamo o crédito.

El ente o la persona, por su parte, decide si aceptar o disminuir el monto.

De modo que siempre podemos controlar los límites que existen.

El riesgo, igual.

Dentro del apalancamiento financiero es quizá el préstamo hipotecario uno de los más interesantes a los que podemos optar.

Lógicamente, necesitamos querer tener un inmueble para poder optar a ellos.

No obstante, se trata de un tipo de apalancamiento que resulta muy útil para la mayoría de las personas (y familias).

De otra manera resultaría casi imposible lograr “ver por la ventana”.

Mejor dicho: les tomaría mucho tiempo construir la silla por sus propios medios.

Algunas personas, sin el uso de un préstamo hipotecario, pasarían toda su vida intentando reunir el dinero para comprar un inmueble, sin conseguirlo.

Por esa razón el apalancamiento financiero – hipotecario es uno de los más importantes.

Y lo menciono como ejemplo porque, cuando se utiliza bien, es un arma letal que siempre te va a beneficiar.

El principal riesgo y la principal ventaja de un préstamo hipotecario es exactamente la misma cosa: el plazo para pagar.

Este tipo de instrumentos tienen plazos de vencimiento de entre 10 y 30 años. Algunos incluso más.

La ventaja es que es un plazo muy amplio. Sobre todo cuando son montos superiores a 150.000 euros, por ejemplo.

La desventaja es que no sabemos que pasará de aquí a 20 o 30 años. ¿Podremos cubrir esas deudas más adelante?

No obstante, el apalancamiento financiero hace eso: ganar tiempo y años de sacrificio para tener lo que realmente necesitas. Úsalo bien.

Apalancamiento de recursos humanos

Una de las mejores formas de generar apalancamiento para tu empresa o para tu emprendimiento es mediante el apalancamiento de recursos humanos.

Quizá la forma más difícil de todas.

Posiblemente la forma más poderosa de todas.

Imagina que debes construir una casa.

Pero en lugar de hacerla, la delegas a un amigo que también sabe hacer el trabajo.

Lógicamente le pagarás por ello.

Y en ese tiempo, te dedicas a construir otra casa.

Eso es apalancamiento de recursos humanos.

Porque utilizando a otra persona pudiste hacer el doble del trabajo.

Pagarás un precio (por el trabajo en sí), pero podrás maximizar resultados.

A largo plazo es igual o más importante que la rentabilidad inmediata.

El apalancamiento de recursos humanos tiene su origen en la delegación.

La delegación es el hecho de dejarle marrones a todo mundo.

Bueno, no así.

Es un proceso en el que vas dejando que otras personas hagan actividades que son de tu trabajo, pero que puedes delegar para ocuparte de otras que sí son esenciales e importantes.

De esa manera, una jornada de trabajo de 8 horas podría tener 16 (1 persona más), 24 (2 personas más) o todas las que quieras.

El rendimiento, sin embargo, no depende de la cantidad de personas.

Depende de la utilización correcta.

De saber delegar.

El apalancamiento de recursos humanos también tiene su origen en la contratación.

Cuando contratas a una persona para que haga algo que tú no sabes (talento), estás apalancando con recursos humanos.

Pagarás, claro.

Pero el precio a pagar siempre será menor que la ganancia posible.

Y sí, no lo tendrás que hacer tú.

Tienes el tiempo para otras cosas.

Eso es el apalancamiento de recursos humanos.

Ejemplo de apalancamiento de recursos humanos

Como bien he dicho, el apalancamiento de recursos humanos se basa en la delegación.

Delegar es un arte.

Y no porque lo diga un libro o un blogger.

Es un verdadero arte.

A muy pocas personas les gusta que le den órdenes.

Y pocas personas saben liderar tan bien que parezca que no dan órdenes.

Por eso es un puto arte.

Sin embargo, cuando la delegación se usa bien ocurre una de las formas de apalancamiento más importantes que existen.

Recursos humanos significa personas. Nada más que eso.

Cuando delegas a personas, estás ganando tiempo (la disponibilidad de terceros) y talento (el conocimiento, experiencia y capacidades de terceros).

Es decir, puedes hacer más cosas al día, y mejores cada día.

Uno de los ejemplos puede estar en una agencia de marketing.

El fundador comienza haciendo los trabajos por cuenta propia. Gana 1.500 euros al mes.

Luego se da cuenta de que hay muchos clientes deseando trabajar con él.

Pero si sigue sólo no podrá atender a todos.

Decide contratar a 3 personas, y a cada una de ellas le pagará 1.000 euros.

Cada una de esas personas genera 2.500 euros a la empresa.

Es decir, el fundador gana 1.500 euros con su trabajo + 4.500 euros por las personas que representan su recurso humano.

6.000 euros, sin tener que trabajar 4 veces más.

Simplemente, se apalancó en otras personas.

Apalancamiento tecnológico

¿Alguna vez te has puesto a pensar cuántas cosas de las que haces podrías hacer sin necesidad de utilizar algún aparato tecnológico?

Sin el móvil o el ordenador, por ejemplo.

Sin internet.

La tecnología es un apalancamiento muy importante, y sólo nos podemos dar cuenta de esto cuando hace falta.

Por eso, una de las formas más fáciles de apalancar lo que hacemos es realizando una inversión en aparatos que nos brinden mejor rendimiento.

Pero no únicamente tiene que ver con la compra de nuevos equipos, o alquiler de estos.

Tiene que ver con las redes de internet.

En ese caso, contratar un plan que te permita mayor velocidad te permitirá hacer lo que haces en menos tiempo.

Y el apalancamiento y la productividad tienen mucho que ver.

A su vez, tiene que ver con los servicios tecnológicos que utilizas.

De modo que el apalancamiento tecnológico es muy amplio.

Un servicio de gestión de correos electrónicos, de administración de finanzas personales,… todo ello responde a ser una herramienta tecnológica, ya que se basan en sistemas informáticos para garantizar un correcto funcionamiento.

Siempre será más sencillo y rápido utilizar una aplicación que te permita llevar las transacciones de cada día que hacer las cuentas manualmente.

¿Cómo apalancarse tecnológicamente?

Encontrando mayor rendimiento, mayor eficiencia, lo que te permitirá hacer tareas más complejas en menos tiempo.

Ejemplo de apalancamiento tecnológico

Cuando recién estaba empezando en el mundo del blogging, me percaté de un problema.

Gran parte del tiempo se me iba respondiendo correos.

Eran variados, pero podría englobarlos en correos de clientes, usuarios con dudas y personas que podían convertirse en clientes en un futuro cercano.

Y muy a menudo se trataba de temas repetitivos.

Yo gastaba más de 3 horas diarias únicamente en ello.

Hasta que conocí las plantillas de correo y los autorespondedores.

Allí se produjo un apalancamiento tecnológico.

El apalancamiento tecnológico está enfocado en hacerte ganar (o no perder) alguno de tus tres recursos vitales.

Tiempo. Dinero. Energía.

Yo perdía mucho tiempo y energía en responder correos.

Obviamente, perdía tiempo y energía que podía dedicar a cosas que sí me dieran dinero.

Estaba perdiendo los tres recursos vitales. Y no me daba cuenta de ello.

Fue entonces cuando las plantillas resolvieron parte del problema.

No necesitaba escribir nuevamente un correo sobre un tema que ya había respondido.

Simplemente, cambiaba el nombre, la fecha y un par de cosas, y enviaba.

Del mismo modo, con el autoresponder de mi servidor de correo pude dejar de responder personalmente a muchas de las dudas de los usuarios.

El sistema iba enviando correos dependiendo de las dudas del usuario (palabras clave), de modo que yo no necesitaba intervenir.

Pase de 3 horas diarias en el correo a menos de 20 minutos.

Algunos días ni siquiera tengo que revisarlo.

Eso es apalancamiento tecnológico.

El marketing como forma de apalancamiento

Finalmente, una de las mejores formas de apalancamiento en la era digital está comprendida por el marketing.

Como ya debes saber, el marketing es un campo muy amplio y con muchas ramas.

De modo que no voy a explicar de cabo a rabo cómo funciona el apalancamiento aquí.

Más bien, haré una síntesis.

El marketing (bien ejecutado) permite que tu emprendimiento o negocio llegue hasta lugares donde no había estado antes y conecte con personas con las que antes no había conectado.

Por tanto, se entiende como un instrumento de apalancamiento porque potencia tu alcance.

Llegas más lejos.

Si haces una página web, tienes el potencial para llegar a todo el mundo, más allá de tu sede física en la que sólo podrán llegar los que vivan cerca.

Si contratas un comercial en televisión, tienes el potencial para llegar a una audiencia muy amplia.

Si te contactas con un influencer, puedes promocionar tus servicios y productos para una audiencia segmentada y a través de un interlocutor popular y de confianza contrastada.

Entendido así, el marketing representa una de las formas de apalancamiento más fáciles de aprovechar.

Ejemplo de apalancamiento de marketing

Para finalizar, tengo que volver a hablar sobre el niño, la silla y la ventana.

Ahora imaginemos a la ventana como lo que es: una vidriera desde la que los que están afuera pueden verte.

El niño (tú), es un producto, un servicio, tu empresa o tu marca personal.

Eres el niño.

La ventana puede ser internet, las redes sociales o un local en el centro de la ciudad.

Es un espacio.

Pero sucede y acontece que muchas personas están deseando encontrar a ese niño (producto, servicio, tu empresa,…).

No obstante, es imposible que lo hagan porque no puedes verte allí, ya que estás muy abajo y no alcanzas a la ventana.

Necesitas una silla.

Una silla que se llama marketing.

Para llegar a esas personas, puedes hacer una estrategia de marketing en redes sociales, puedes crear una página web, puedes hacer una campaña de lanzamiento de productos, una oferta de servicios por tiempo limitado o un inmenso cartel que diga “Aquí está la solución que buscabas toda tu vida”.

Así el niño podrá por fin ser visto a través del cristal de la ventana.

Así se produce, además, el marketing como una forma de apalancamiento.

Como una forma de alcanzar a ser visto por la gente que pasa al lado de esa ventana.

El marketing puede ser una forma muy interesante de apalancamiento, porque es sumamente escalable sin necesidad de que la inversión se multiplique.

¿Qué tal te va con el apalancamiento? ¿Cómo lo usarías y qué otros tipos conoces?

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