Las 10 claves para crear negocios exitosos

Puede que tengas ahora el mejor trabajo del mundo.

Te la estás pasando bien.

No te hace falta nada.

Pero en algún momento el gusanillo del emprendimiento te muerde el cuello.

Y te dan ganas de iniciar un negocio.

Ni que decir si no tienes el mejor trabajo del mundo ni te la estás pasando bien.

Crear un negocio requiere de mucha entereza, disciplina y trabajo.

Crear un negocio exitoso requiere de todo eso y de mucho más que eso.

Requiere de un compromiso que va más allá de todo lo conocido.

¿Tienes lo que hace falta?

Seguro responderás que sí, porque no todos sabemos lo que hace falta.

En resumen, para crear negocios exitosos bastará con seguir algunos consejos, trucos, leyes,…

Aquí te propongo 10 claves para crear negocios exitosos.

Bien pudieron ser 1000 claves, pero llegarás leyendo hasta la #50, te rendirás y pensarás que mejor te quedas como estás.

Nos gusta todo fácil.

Y como nos gusta todo fácil, te dejo esta información lo más masticada y amena que he podido.

Al leerlas, reconocerás que siempre has tenido todo lo necesario para comenzar tu negocio de éxito.

Reconocerás que lo único que hace falta es empezar.

Debes tener la motivación de emprender

Para emprender un negocio necesitas estar motivado a hacerlo.

En realidad, necesitas tener motivación para hacer cualquier cosa en la vida.

Andar por la vida en plan “lo que venga es bueno” es un mal plan.

Ni siquiera es un plan.

Por eso necesitas tener enfoque y motivación.

Debemos entender la motivación como un combustible inagotable.

Como algo que se despierta dentro de ti todos los días y te da un empuje bárbaro.

Hace que te sientas como un Hijo de Odín.

Superpoderoso.

Invencible.

En estado de gracia.

Tu motivación debe ser exactamente así.

Para descubrir y despertar tu motivación, debes basarte en tus sentimientos.

No en tus pensamientos.

Solemos pensar que nos motivan ciertas cosas, pero en realidad nos sentimos motivados por otras.

Puedes partir desde la necesidad o desde el deseo. Eso tiene que ver más con sentir que con pensar.

Para eso puedes hacer un ejercicio básico:

En una hoja de papel. Sí, papel y lápiz para este ejercicio.

Haz una línea divisoria. Mitad y mitad.

En una mitad escribirás “Quiero emprender porque necesito…”.

Y en otra mitad escribirás “Quiero emprender porque deseo…”.

Luego, anotarás 10 motivaciones de cada uno de los lados.

Así, tendrás 10 necesidades y 10 deseos que te impulsarán a emprender.

La motivación es lo que le dará sentido a todo aquello que quieras emprender.

Sobre todo cuando las cosas vayan terriblemente mal.

Te mantendrá vivo. Con ganas de seguir. De sacar todo adelante.

Tu motivación no debe ser el dinero

Hablando de la motivación como una de las claves para crear negocios exitosos, tengo también que aclarar cosas.

Tu única motivación no debe ser el dinero.

Bajo ningún concepto.

Sin ninguna excepción que valga.

Si echas un vistazo a las grandes empresas que existen, han existido y a las ideas que cambiaron el mundo para mejor, notarás algo increíble…

Sus dueños y emprendedores no pensaron en el dinero como motivación principal.

Pensaban en mejorar el mundo, en cambiar las cosas con sus ideas.

Tenían motivaciones que iban mucho más allá de un deseo de llenar sus bolsillos.

Por eso tuvieron éxito.

Y sí, tenemos que admitir que el dinero es necesario para todo.

Incluso simbólicamente estamos pensando y hablando de money.

No lo vamos a negar.

No somos ermitaños ni autosustentables.

Necesitamos dinero para vivir.

Pero si piensas en el dinero como una motivación…

Sea principal, sea secundaria, pero motivación para emprender al fin…

Cuando vengan tiempos malos, tirarás la idea a la basura.

Si tu negocio no genera dinero desde el primer mes, sentirás que no sirve de nada.

Y la verdad es que nadie te puede negar que al cabo de un año sea una empresa gigante.

Pero no esperarás un año.

No.

Quieres el dinero desde el minuto inicial.

Porque el dinero era una de tus motivaciones.

Por eso, cuando vayas a emprender y quieras crear un negocio de éxito, deja el dinero de lado.

Si haces todo bien, los billetes vendrán solos.

Evalúa los problemas que existen

Ya hablamos de las motivaciones.

Primera parte: Motivaciones – LISTO

Ahora vamos a hablar sobre la idea de negocios en sí.

Para crear negocios exitosos necesitas crear ideas de negocios.

Es así como funciona esto y tú no lo vas a cambiar.

No tener una idea, por más motivación que tengas, es no tener nada.

Es como un microondas encendido sin nada que calentar.

Admito que no es la mejor analogía que he escrito. Pero bueh…

Por eso, es importante tener ideas.

Muchas personas son un manojo de ideas con patas.

Tienen ideas para todo.

Ven un problema y piensan en cómo solucionarlo.

Sueñan por las noches con ideas que cambiarán el mundo.

Tienen libretas llenas de ideas, de apuntes, de notas que cambiarán la sociedad.

Pero hay otras a las que generar ideas les cuesta.

Esta parte va explicada más para el segundo grupo que para el primero.

Aunque vale para ambos, tampoco es que es irrelevante.

La mejor manera de conseguir ideas de negocios es evaluando tu alrededor.

  • ¿Qué problemas existen en la sociedad actual? Donde vives, en tu ciudad, país, en tu continente si quieres.
  • ¿Ese problema tiene que ver con otro aún mayor?
  • ¿Las personas están realmente preocupadas por ese problema?Ese punto es elemental. A veces hay problemas en la sociedad, pero la gente está tan tranquila que parece que no hubiese nada.
  • ¿Las personas estarían dispuestas a pagar por solucionar esto?Aquí es donde empieza lo bueno. Si es un problema por el que están preocupados (punto anterior) y es un problema por el que estarían dispuestos a pagar por solucionar, significa que es un problema viable para nuestra causa.

Cuando identificas los problemas que existen a tu alrededor tienes un panorama claro.

Puedes ver qué preocupa a la gente (tu potencial cliente), y de allí partimos a la cuarta clave para crear negocios exitosos.

Piensa en ideas que solucionen problemas concretos

Listo lo anterior.

Ya sabemos los problemas que existen en la sociedad.

Mejor dicho: sabemos esos problemas que molestan a la gente.

Perturban y pagarían por resolverlos.

Esos son los buenos problemas.

Desde allí partirás en la búsqueda de soluciones.

Y esa solución será tu idea de negocios.

A eso te vas a dedicar para crear negocios exitosos.

Sin embargo, no todo es tan fácil como parece.

Cuando ya tenemos identificado el problema, buscamos ideas que parecen irreales.

Nos enfocamos en soluciones mágicas, en ideas muy ambiciosas.

Por ende, irrealizables.

Utópicas.

Y no.

Debemos pensar en ideas que se puedan convertir en negocios.

En ideas asumibles de acuerdo a lo que tenemos para empezar.

Si tenemos recursos suficientes, pensamos en grande.

Pero si no tenemos suficientes, pensamos en iniciar y luego expandirnos.

Lo que siempre debes tener claro es el enfoque.

No vamos a poder tapar el sol con un dedo.

Por ende, no tendremos la solución mágica para los problemas.

Incluso puede no tratarse de una solución definitiva.

Pero es una solución que la gente pagaría, que solucionaría el problema y que, a fin del día, nos generaría ingresos y nos mantiene motivados.

Si tu idea cumple con todo eso, es hora de seguir.

No olvides tus pasiones y talentos

La mejor forma de comenzar un negocio exitoso es basándote en lo que haces bien.

Todos tenemos pasiones que nos mueven.

Eso que nos invita siempre a ir, a buscar, a indagar más allá.

Como las personas que aman el fútbol.

Se compran el uniforme original del Betis.

Van siempre al Villamarín a ver los partidos.

Saben más de los fichajes que el diario Marca.

Así, apasionados.

Entonces, cuando quieren iniciar un negocio piensan en su pasión.

Y sí, montan un bar temático del Betis.

Les va bien. O no tan bien, pero la motivación es tan grande que siguen adelante.

Siguen hasta que lo logran.

Eso pasa porque siguen sus pasiones.

Las pasiones son un motor muy fuerte.

Para entender las pasiones, basta con responder:

– ¿Qué es aquello por lo que te dejarías la vida?

La respuesta a eso es una pasión.

– ¿Qué es aquello que te produce mucha indignación, ira, dolor?

La respuesta a eso es una pasión.

Una pasión es llevar tus sentimientos de alegría o de dolor hasta el límite máximo.

Tus pasiones son excelentes formas de buscar ideas de negocios exitosos.

Pero además de las pasiones están los talentos.

Todos tenemos algo en lo que destacamos.

Talentos, pues.

Unos jugamos bien al tenis.

Otros sabemos armar y desarmar un ordenador de sobremesa en minutos.

Muchos otros saben diseñar en AutoCAD sin haber estudiado nunca.

Por eso, a la hora de pensar en un negocio, piensan en sus talentos.

  • Montan una tienda de tenis o enseñan tenis los fines de semana.
  • Inician un negocio de personalización de ordenadores.
  • Empiezan un bufete de diseñadores de planos en AutoCAD

Y les va bien.

Porque puede ser mucho dinero o poco lo que ingresen, pero su talento les hace siempre estar motivados.

Un negocio de éxito es aquel donde el dueño siempre está feliz, contento.

Donde todos están felices de hacer lo que hacen.

Seguir tus pasiones y tus talentos es una buena forma de iniciar negocios exitosos.

Combina tus pasiones / talentos con los problemas que existen en la sociedad.

Y hazte esta pregunta:

  • ¿Cómo puedo solucionar los problemas que existen desde mis pasiones o talentos?

La respuesta será tu idea de negocios.

Haz un modelo de negocios

Ya hemos pasado el punto de las ideas.

Primera parte: Motivaciones – LISTO

Segunda parte: Ideas de negocios exitosos – LISTO

Ahora vamos a la parte técnica del asunto.

Donde hablamos de modelos y planes de negocios.

En sí, los garantes de que todo salga bien.

O los que evitan que todo se vaya al carajo en los primeros 30 días.

La primera fase de esto es el modelo de negocios.

Los negocios exitosos que existen partieron de un modelo de negocios claro.

Hoy en día existen muchas formas de hacer modelos de negocios.

Que si Canvas, que si Lean Startup,… hay para escoger.

Pero, en sí, ¿qué es un modelo de negocios?

Podría definirlo diciendo con una analogía.

Las motivaciones son el POR QUÉ

Las ideas son el QUÉ

Los modelos de negocio son el CÓMO

Por eso el modelo de negocios es tan importante.

Puedes saber por qué lo haces.

Puedes saber qué tienes que hacer.

Pero si no sabes cómo hacerlo, corres muchos riesgos.

  • Corres el riesgo de tardarte más de lo debido, por lo que la competencia podría llegar y solucionar el problema antes que tú.
  • Podrías tener una curva de aprendizaje innecesaria.
  • Te puedes andar mucho por las ramas, cuando la forma de hacerlo era muy simple.

Para evitar todo eso es que se realiza el modelo de negocios.

Realiza un plan de negocios

Llegados a este punto, ya tenemos una idea clara de cómo vamos a conseguir lo que queremos.

Pero todavía hay algo más.

Una de las claves de los negocios exitosos es tener un plan.

Un plan redactado, escrito, impreso y puesto como un mantra.

Es “la constitución” que rige todas las leyes de tu futura empresa.

La biblia de los negocios es un plan de negocios.

Perdón por decir negocios 2 veces en la misma línea.

Mientras el modelo se enfoca en saber cómo se harán las cosas, el plan va un paso más allá.

El plan profundiza en aspectos técnicos, de mediciones y viabilidad.

El plan es un documento escrito que, para los que tienen pereza, puede basarse en un análisis DAFO.

Debilidades.

Amenazas.

Fortalezas.

Oportunidades.

Un plan de negocios tiene en cuenta esos aspectos y nos ayuda a visualizar a lo que nos enfrentamos a emprender esa idea.

  • Nos ayuda a conocer las debilidades de la idea. De esa manera podremos “blindarla”.
  • Encontraremos las amenazas. La competencia, cambios en el mercado, soluciones alternativas posibles, alguien ofreciendo lo que queremos ofrecer por menor precio. ¿Qué amenaza la rentabilidad de nuestro negocio?
  • Describiremos las fortalezas. ¿Por qué tendremos éxito? ¿Qué características hacen diferente a nuestra idea?

Las fortalezas nos permiten encontrar nuestro “valor de marca”. Destacar nuestras fortalezas hará que la marca parezca invencible.

  • Encontramos nuevas oportunidades. Tal vez la idea parezca espectacular. Pero redactando el plan de negocios encuentras decenas de ideas mucho mejores.

El plan de negocios es un documento técnico, pensado, con mucha matemática porque hay que analizar que realmente es viable la idea.

Pero no es un documento rígido.

Se puede modificar y mejorar con el tiempo.

Las sociedades cambian. Las empresas también.

Los planes de negocios se actualizan constantemente.

Sin embargo, el riesgo de iniciar sin un plan es tan grande que es una de las causas de quiebre de muchas empresas jóvenes.

Tu idea de negocios no debe tener fecha de caducidad

Pues, ya hemos culminado 3 partes.

Primera parte: Motivaciones – LISTO

Segunda parte: Ideas de negocios exitosos – LISTO

Tercera parte: Plan de negocios – LISTO

Te he brindado en esas 3 partes 7 claves para iniciar negocios exitosos.

¡¡¡7 CLAVES!!!

Y todavía faltan 3.

Estas últimas tienen que ver con pulir detalles y tener conocimiento de algunos términos que serán de importancia más adelante.

Pero que debes conocer antes de lanzarte al agua.

Primero que nada debes buscar un negocio que no tenga fecha de caducidad.

Piensa por un momento en el cabreo de un importador de máquinas de Fax en el 2009.

Menudo cabreo.

Ya el Fax ha quedado obsoleto.

Esa era una idea con fecha de caducidad.

Sus días estaban contados.

Debes buscar una idea que no sea pan para hoy y hambre para mañana.

Algo con lo que puedas trabajar y ganar dinero durante los próximos 30 años como mínimo.

100 o 200 si quieres cambiar el mundo.

Una idea que esté en constante desarrollo.

Un sector de negocios que apenas esté comenzando a evolucionar.

No busques lo más fácil, porque a menudo es lo más fácil de caducar también.

Piensa en la escalabilidad

Tal como lo ves en la imagen.

La escalabilidad significa que puedas seguir trabajando lo mismo y generar más ingresos.

Cuando para ganar más dinero tienes que trabajar más tiempo, más duro, esa idea no es escalable. Ese trabajo no es escalable. Siempre ganarás lo mismo si trabajas lo mismo.

Pero cuando ganas más dinero sin aumentar tu ritmo de trabajo, esa idea es escalable.

Debes buscar una idea y un negocio que te permitan generar más dinero y ayudar a más gente sin tener que aumentar tu carga de trabajo.

Porque por mucha pasión y motivación, no es sano estar 20 horas trabajando y 4 horas durmiendo.

No es sano.

Si la idea que has tenido no es escalable, piensa que ahora es el momento de cambiarla.

Ahora mismo. Incluso antes de empezar.

Después de empezar es muy difícil cambiar un modelo no escalable por uno que sí lo sea.

La escalabilidad es muy amiga del concepto de ideas evergreen (sin fecha de caducidad).

Así que si encuentras un modelo escalable y que sea también “siempre verde”, habrás encontrado una de las pocas gallinas de huevos de oro que quedan en el mundo.

Enhorabuena.

Eres mi héroe.

Mi modelo a seguir.

Debes entender el apalancamiento

Apalancamiento significa, tal cual el sistema de palancas, impulsar.

Crecer exponencialmente.

No crecer 1, 2, 3, 4,…

No.

Crecer 1, 5, 20, 44,…

Sí.

El apalancamiento significa ser escalable aún cuando la idea no es escalable.

Puede ser apalancamiento financiero (usar el dinero de otras personas), operativo (usar el tiempo de otras personas) o total (usar recursos de todo tipo de otras personas).

De esa manera tu negocio crecerá más cada vez, sin que tengas que trabajar más cada vez.

Entender el apalancamiento es una de las mejores maneras de mantenerse siempre en crecimiento.

Sí, es riesgoso.

A menudo supone contraer deudas, suscribir acuerdos.

Pero si se utiliza bien, es una bendición.

Es como usar el interés compuesto a tu favor.

Pues, hasta aquí hemos llegado en esta búsqueda de las claves para que tu próximo emprendimiento tenga éxito.

Y ya. Conoces 10 claves para crear negocios exitosos.

En resumen, esto fue lo que sucedió:

Primera parte: Motivaciones – LISTO

Segunda parte: Ideas de negocios exitosos – LISTO

Tercera parte: Plan de negocios – LISTO

Cuarta parte: Leído el artículo – LISTO

Quinta parte: Emprendimiento – Loading…

(+Bonus Track) 20 comentarios finales sobre un negocio de éxito

Siempre que compraba discos (CD), me gustaban esos que traían, al final del álbum, un par de temas adicionales.

Bonus Tracks, se hacían llamar.

Del mismo modo que en esos discos, ahora quiero comentarte algunos detalles finales, a modo de añadidura, para que tengas un negocio de éxito, sin importar cuál sea, cuántos sean, y cuánto capital o esfuerzo le hayas dedicado.

Comprenderás, al igual que yo en su momento, que un negocio de éxito no depende únicamente de presentar balances en positivo cada trimestre.

Depende, sorpresivamente, de factores que a veces son muy difíciles de cuantificar.

Pero que son importantes.

¿Qué te parece si comenzamos?

El fracaso es inevitable

Lo primero que debes comprender siempre es que el fracaso es inevitable.

No hay manera de que un negocio te salga siempre bien.

De hecho, ni siquiera hay garantías de que en tu primer negocio (o en tu próximo negocio) vayas a tener éxito.

Ni un poquito.

Sin embargo, eso no significa que no debas dedicarle todo tu empeño para que salga bien y para que se haga una realidad.

Después de todo, es precisamente de intentarlo que vive un emprendedor de éxito.

Recuerda siempre la frase de Thomas Edison: “No he fallado, sólo he encontrado 1000 maneras que no funcionan”.

Comiences hoy, mañana o tengas experiencia, mentalízate de que el fracaso es inevitable.

Alguna vez te va a tocar, y tú decides cómo afrontarlo.

El éxito es un camino

Así como te he dicho que el fracaso es inevitable, también debo advertirte que el éxito no es un punto de llegada.

¿Recuerdas esos ejercicios de física donde se nos pedía trazar distancias y unir los puntos A y B?

Pues, ni tu eres el A ni el éxito es el B.

No hay una ruta al éxito.

No la hay.

Y no la hay sencillamente porque el éxito es la ruta.

El éxito es un camino en sí mismo.

Lo más sorprendente que te tocará ver en ese camino, es que el éxito está lleno de fracasos, trampas, malos días, obstáculos y distracciones.

Tu enfoque, saber que se trata de un camino que te llevará a senderos mucho más gratificantes, es lo único que te hará mantener tu ritmo de trabajo y emprendimiento.

No todos se animan a emprender esta travesía. Por eso, cuando emprendas, siempre recuerda que son muy pocas las personas que deciden iniciar un negocio de éxito.

El 90% del mundo es empleado. El otro 10% lucha por cambiar ese mundo y contrata a ese 90%.

El que mucho abarca, poco aprieta

Cuando asociamos el éxito a los negocios nos imaginamos a una persona que tiene y administra 50 empresas distintas.

Y esto no necesariamente tiene que ser así.

De hecho, puedes tener un negocio de éxito o ser exitoso con una única empresa.

Con una pequeña startup.

Porque tú decides cuál es tu éxito.

El éxito dependerá de cuáles sean tus objetivos, de cuáles sean tus ambiciones y de cuáles sean las metas por lograr de tu negocio o empresa.

Mientras estés dentro del cumplimiento de objetivos, ambiciones y metas, podrás decir que tu negocio está por el camino correcto, transitando el éxito.

Es totalmente falso que el éxito o cualquier negocio de éxito se mida por las cantidades.

Mientras más cantidad de recursos tengas que manejar cada día, corres más riesgos de perder el control.

Y si lo mantienes, es posible que el trabajo acabe por absorberte, de modo que tenga, ahora, que hablar de algo mucho más importante.

Vivir y trabajar, un tándem

Uno de los principales problemas a los que todo emprendedor se enfrenta es al trabajo.

Pero de una forma diferente.

El trabajo ha dejado de ser una obligación para el emprendedor.

No hay prisas, no hay contratos, no hay ninguna mala cara por parte del jefe.

Así, el trabajo deja de ser eso que consideramos castigo mal pagado.

Se convierte, como por arte de magia, en una labor placentera.

Lo hacemos por nosotros.

Porque queremos que en el emprendimiento nos vaya bien.

Porque queremos tener un negocio de mucho éxito.

Sin embargo, a veces se cometen excesos, y dejamos de vivir para sólo trabajar.

El emprendedor tiende a ser “workaholic”, o adicto al trabajo.

Porque le gusta su trabajo.

Mejor dicho: lo ve como su forma de vida.

Sin él, no funciona nada igual.

No obstante, siempre debes establecer límites.

Lo ideal es que, incluso, te animes a establecer límites antes de empezar tu proyecto.

Luego puedes flexibilizar todo lo que quieras. No hay problema.

Pero sin establecer límites claros, la línea que separa la vida familiar y social de la vida laboral y de negocios se vuelve muy difusa.

La pasión es una hoguera para los días fríos

En el primer comentario que te di hablaba de que el fracaso es inevitable.

El 100% de tus proyectos no van a acabar dando números verdes.

Y si es así quiero que me concedas una entrevista mañana.

Por eso, debes sentir pasión por lo que haces.

Debes estar plenamente convencido de tu idea.

Convertirla en un sinónimo de tu nombre y apellido.

Que al hablar de ti y hablar de tu proyceto hablen de lo mismo.

Debes apasionarte todo lo que puedas por él, casi que quererlo y mimarlo.

Si no es así, cuando ocurra el primer revés (que ocurrirá), saldrás huyendo y dejarás el negocio por su cuenta.

Sabes cómo acabará todo…

En cambio, si sientes esa pasión efervescente por tus proyectos, cada vez que haya un día nublado tendrás una hoguera dentro aprovechando las oportunidades.

Nada de lloriquear y dejarle el problema a los demás.

O de repartir culpas sin asumir responsabilidades.

Apasiónate. No sé si a lo Steve Jobs, pero cree en lo que haces. En todo.

Mantén tu “CPU” en buen estado

Si no eres tan mayor, seguramente entendiste la analogía de forma inmediata.

El CPU, o procesador, es el cerebro / mente de una computadora, de un móvil, de todos los aparatos que usamos todos los días.

Es el que se encarga de procesar información y dar órdenes.

Nosotros también tenemos nuestra propia CPU.

Claro, se llama cerebro.

“Este componente” debes mantenerlo en excelente estado.

¿Cómo?

Ejercitándolo, por un lado, y dándole su dosis de reposo y desconexión, por otro lado.

Es decir: respetar los límites máximos y mínimos de “procesamiento y órdenes”.

Una mente ociosa, sin nada qué hacer, cae rápidamente en la mediocridad.

Por eso debes mantener tu mente ejercitada.

Aprende cosas nuevas, lee, escribe, inventa siempre algo nuevo.

Qué más da si luego no lo emprendes, pero imagina cosas nuevas, siempre.

Y también descansa.

Las siestas son un bálsamo (una pasta térmica, pues) para el CPU humano.

No en vano los americanos jóvenes que trabajan en esas nuevas startups cools suelen tomarse siestas entre horas de trabajo.

Les mantiene el cerebro en orden.

Recuérdalo. Esto es importante.

No hay necesidad de sufrir del mal del quemado.

Tu cuerpo como la incubadora de ideas

Y si tu cerebro es un procesador, ya debes saber cuál es la computadora completa.

Sí, tu cuerpo. Tu organismo todo.

El emprendedor vive en un mundo idílico.

Tenía que decirlo.

Emprende, inventa, patenta, emprende, tiene éxito, sigue adelante…

Y entre tanto y tanto es posible que descuide uno de los elementos fundamentales de la vida.

La salud.

Sin ella no hay nada.

Mejor dicho: de nada servirá todo lo que consigas.

No tiene sentido ser el más rico o exitosos del cementerio.

Ningún sentido, la verdad.

Por eso, siempre mantente saludable.

Consume agua, evita los alimentos dañinos, haz mucho ejercicio, descansa y haz cosas que te hagan feliz.

Tu cuerpo, sano, es la incubadora que da vida a todas las ideas que te pasan por la cabeza.

Y sin las ideas, como dije al principio de este mega-post, son el comienzo de todo negocio exitoso.

Aprovecha los momentos de inspiración

Todos los negocios de éxito tienen espacio para la reinvención y la innovación.

Todo emprendedor exitoso debe tener espacio para la inspiración.

Y debes saber que la inspiración, a veces, no avisa.

Simplemente llega.

Picasso decía que la inspiración tenía que tomarte trabajando.

Claro, si te toma jugando PUBG Mobile no habrá nada qué hacer.

Perderás esa oportunidad.

Otro tren que se va.

En cambio, si sabes aprovechar tus momentos de inspiración, tendrás muchas más ideas frescas, más renovación e innovación para tus negocios.

Se ha demostrado a través de la historia que los grandes empresarios y emprendedores del mundo tenían eso en común: la inspiración los tomaba con la guardia alta.

No dejaban pasar la oportunidad.

Una libreta, una app de notas como OneNote o Evernote,…lo que sea sirve para aprovechar esas cosas que surgen de la inspiración.

A fin de cuentas, gran parte de un negocio exitoso consiste en aprovechar oportunidades y ver más allá.

Las personas no creen en ideas…hasta que se materializan

No importa cuántas claves para tener éxito con tu negocio te haya dado anteriormente.

Tampoco importan todos los consejos anteriores.

Este lo debes entender sí o sí.

Mucho de lo exitoso que logres ser con tu negocio dependerá de esto.

¿Vale?

Es posible que mucha gente no crea en tus ideas.

No comparta tu visión.

Te manden al carajo apenas le cuentes tu plan.

Y es normal.

Créeme que lo es.

Siempre sucede con los seres humanos.

A las personas no le atraen las ideas.

Les cuesta apoyarlas.

No se sientes cómodas apoyando algo que todavía no se ha materializado.

Pero apenas comienzas a poner el primer bloque de tu construcción, ahí llegan muchos “fanlovers”.

Y también es normal.

Por eso, siempre debes estar preparado para recibir muchos “No”.

Del mismo modo, debes saber que cada una de esas negativas de apoyo que tendrás significa, en el fondo, que te quieren decir “Demuéstrame que debo confiar en tu idea”.

Y, lógicamente, se lo vas a demostrar porque quieres que tu negocio tenga éxito.

Piensa en la transformación como ganancia

¿Qué es un negocio exitoso?

Mejor dicho, cómo se definen este tipo de negocios.

Hay muchas maneras.

La más fácil, claro, es medir el negocio de acuerdo a lo que ingrese con respecto a lo que gasta.

Fin del tema.

Pero hay muchas maneras de que un negocio ofrezca beneficios.

Una de las principales y más importantes es la transformación.

Y sí, para explicarlo te contaré una historia.

Piensa en Steve Jobs antes de lanzar el primer iPhone.

…supongo que ya estás pensando, ¿cierto?

Bueno,…

Piensa en que, a pesar de que el iPhone no fue el éxito en ventas que luego fueron otros modelos dentro de la empresa, supuso una ganancia que no se mide con dinero.

El primer iPhone transformó al mundo.

Las personas dejaron de hablar de teléfono + cámara + PCs para revisar correo. Todo podía hacerse desde el mismo aparato.

Por eso, cuando quieras hacer un negocio de éxito piensa, rápidamente, en cómo ese negocio puede transformar.

Transformar la sociedad, el entorno cercano, a los clientes.

¿Qué puedes ofrecerles para hacerlos mejores?.

De eso se trata.

Y allí, el éxito, se convierte en un camino más ancho y con menos obstáculos.

Sí, como le sucedió a los posteriores iPhones.

Un emprendedor de éxito, más que un negocio de éxito

Uno de los libros que siempre me gustó fue ese de “Las 21 cualidades indispensables de un líder”.

Es un libro que identifica lo que un buen líder – emprendedor debe tener para lograr el éxito.

Pero siempre que lo leo tengo la misma sensación: no conozco ni al 10% de los líderes que menciona el autor en el libro.

¿Por qué?

Porque son emprendedores exitosos, y sin embargo es posible que muchos de sus negocios hayan fracasado.

O al menos no sean tan reconocidos.

Al final de la jornada, creo que es mucho más importante que te conviertas en un emprendedor exitoso antes que en un líder mediocre creador de negocios exitosos.

Sobre todo pensando en el largo plazo, que es donde “se ven todas las costuras”.

El pensamiento transversal o divergente como norma emprendedora

Seré breve: Un emprendedor debe pensar siempre fuera del molde.

Las soluciones a los problemas que se le aparecen al dueño de un negocio exitoso no se encuentran en un manual o en un paso a paso.

A menudo se encuentran dentro de las actividades más insospechadas.

¿Te ha pasado que encuentras soluciones o ideas a las 3 de la madrugada, cuando no tienes ni siquiera dónde tomar apuntes?

Sucede.

Eso es pensar fuera del molde.

Casi que un pensamiento transversal o divergente.

Los emprendedores, por su naturaleza, deben fomentar la creatividad y la inspiración, lo más libre que sea, para que sean ellas las que le permitan encontrar todas las soluciones.

Viaja con poco equipaje

La inversión es uno de los campos más importantes de todo negocio de éxito.

Si quieres ganar más o tener más éxito, debes invertir.

No hay de otra.

Sin embargo, invertir y tener un millón de posesiones no es lo mismo.

Supongamos que inviertes digitalmente.

Tu empresa es totalmente digital.

No necesitas comprar toda la estructura para tener un negocio exitoso.

Puedes contratar servicios basados en la web, de modo que no te ocupen espacio.

Puedes delegar trabajo o contratar freelancers alrededor del mundo.

Puedes incluso prescindir de oficina.

¿Por qué digo todo esto cuando un negocio de éxito debería tener un edificio completo para él?

Porque los negocios modernos cambian drásticamente en muy corto tiempo.

Y la mejor forma de adaptarse es viajando liviano.

Pudiendo meter “tu negocio” en una maleta y salir volando hacia las oportunidades.

Literalmente.

Un emprendedor de éxito sabe que no debe hacer lo de Xeon, aquella empresa que lideraba el mercado de la fabración de máquinas de Fax, justo cuando el fax dejó de utilizarse masivamente.

Invierte en palancas, no en anclas

Soy un fanático del apalancamiento.

Es decir, de invertir en cosas que me permiten hacer más con menos, ganar más con menos.

No soy un fanático del anclamiento.

No sé si existe eso de “anclamiento” en el diccionario. Creo que es anclado, o anclaje, pero bueno, ya lo he escrito y no lo pienso borrar.

Un emprendedor de éxito debe saber diferenciar lo que es una palanca (algo que le permitirá ganar más dinero, un activo) de un ancla (algo que lo anclará a un lugar y no le permitirá crecer).

No. A veces no necesitar la última MacBook ni el último iPhone XS para llevar la contabilidad y hablar con clientes.

Diferencia el alquiler de la compra

Dice un sabio que debes comprar tus activos y alquilar tus pasivos.

Es decir: no necesitar comprar un coche si no necesitas siempre un coche.

Gastarás en mantenimiento, combustible y otras cosas.

En cambio, si alquilas un coche para usos puntuales, prescindes de todos los gastos asociados.

En cambio, puede ser que necesites comprar tiempo, contratando personal a tiempo completo que no trabaje por pedidos puntuales (alquiler), sino por proyectos completos en base a un salario fijo (compra).

Como notarás, es un concepto complejo, pero cuand lo pones en práctica hace magia con los números del balance de ingresos-egresos de tu empresa.

Lo único fijo…es el cambio

Como dije anteriormente: el mundo está cambiando drásticamente.

Lo que hoy es una empresa de éxito mañana es un completo fracaso.

El que hoy es endiosado como el mejor emprendedor del mundo mañana es despedido por publicar una foto fumando marihuana.

No. No estoy hablando de Elon Musk.

Para adaptarte, para adaptar tu negocio, debes adaptar esa frase: lo único fijo, lo único que no cambia, es que todo va a cambiar siempre.

Si no eres el mejor, busca a quien sí lo sea

No tengo que decirlo para que lo sepas, pero lo diré.

En internet se emprende bien y barato.

Pero muy poca gente lo hace.

¿Sabes por qué muy poca gente lo hace?

Porque no todos saben diseñar una web.

Incluso he visto a grandes emprendedores que todavía desconocen como contratar un dominio + hosting.

Y no los culpo.

Ni siquiera los debemos juzgar.

Pero así como sucede en ese caso, sucede en muchos más.

Muchas ideas se quedan sin realizar porque no sabemos cómo dominarlas.

Salen de nuestra mente pero luego no tenemos la capacidad suficiente para convertirlas en realidad.

Y las dejamos ir.

En ese caso, tenemos un par de opciones.

Formarnos (1), o buscar a alguien que sea mejor que nosotros en eso (2).

El apalancamiento de recursos humanos (del que encontrarás más contenido en este blog) es una de las mejores formas de tener un negocio de éxito.

Poco importa que no sepas cómo atar una corbata.

Si buscas al mejor diseñador de corbatas de España, puedes montar un negocio sobre ello en un par de horas.

Y tener éxito.

Tu cliente ideal es…el mundo

Todos los emprendimientos, y la mayoría de las ideas, surgen de manera local.

No queremos cambiar al mundo.

No.

Queremos cambiar nuestra comunidad, nuestra ciudad cuando nuestras aspiraciones son grandes.

Pero poco más que eso.

No obstante, entra en juego el apartado del internet.

Internet nos permite comunicarnos / conectarnos con el mundo.

Bueno, supongo que eso ya lo sabías.

Y como nos permite conectarnos con el mundo, tu cliente potencial, tu target, comienza a estar en el mundo.

No en Zaragoza o Alicante nada más, sino en todo el mundo.

Es por eso que debes pensar en tu emprendimiento y en tus ideas como un aspecto global.

Algunos negocios de éxito tienen características locales muy específicas. Pero muchas ideas que comenzaron siendo locales acabaron por dominar el mundo.

Sí, KFC es un excelente ejemplo.

Nunca dejes de formarte en tu campo

Dentro del mundo del emprendimiento hay algo que siempre va a suceder: llegarán nuevos emprendedores más preparados.

Es decir, que no existe una manera creíble de que un emprendedor y su negocio (exitoso, claro) no se sienta amenazado.

Esto no quiere decir que cualquier empresa nóvel vaya a destronar a los consolidados.

Pero tampoco quiere decir que no existan riesgos.

Lo que va a garantizar que tu negocio de éxito siga transitando ese camino es el liderazgo que logres impartir.

Y ese liderazgo se potenciará con la misma velocidad y calidad con la que sigas formándote en tu campo.

Y en los campos que tengan que ver con tus negocios.

Un buen filósofo (tan bueno que ni siquiera recuerdo su nombre) decía que cuando dejamos de aprender, comenzamos a morir.

Así que creo que es válido que sigas formándote hasta los 115 años, al menos.

De lo contrario comenzarás a morir muy joven.

Nunca dejes de invertir en marketing

Decía Donald Trump (el presi) que si tuviera sólo 1 dólar, lo invertiría en relaciones públicas.

Llegar a más personas, transmitir una imagen corporativa sólida o una imagen personal sobria, de todo eso se encarga el marketing y las relaciones públicas.

Si quieres consolidad negocios exitosos debes saber que nunca, pero nunca de los nuncas, debes dejar de invertir en este campo.

Gracias al cielo y al internet que se abarató todo.

Así que excusas no puedes poner ya.

Una campaña en Google, Facebook, Instagram o Twitter está a precio de derribo actualmente.

Y mira que a Donald Trump le funcionó, que llegó a ser presidente después de aquella campaña de marketing de The Simpsons (o lo que haya sido).

Y si has llegado hasta aquí significa que ya llegaste al final.

Nada.

Te toca compartir en redes sociales, comentar lo que te parecieron mis consejos, y sobre todo, comenzar a ser un emprendedor de éxito.

Solamente eso. Del resto nos ocuparemos después.

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *